Rediseñar una web que ya existe
Tu web funciona, pero ya no te representa: se ve antigua en el móvil, tarda, o simplemente no se parece a lo que eres ahora. Rediseñarla no es repintarla — es decidir qué se queda, qué sobra y qué falta.
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Primero se mira lo que hay
Antes de dibujar nada reviso qué páginas te traen visitas, cuáles no las ve nadie y qué está roto por dentro. Rediseñar tirando lo que funcionaba es la forma más rápida de perder posiciones en Google.
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Las direcciones no se pierden
Si una página cambia de dirección, se redirige. Es lo que evita que el día del cambio desaparezcas de los buscadores y de los enlaces que otros ya te habían puesto.
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Se rehace, no se maquilla
Diseño nuevo a medida, código nuevo y la web medida antes de encenderla. Si lo que tenías era una plantilla lenta, cambiarle los colores no arregla nada.
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Te lo quedas tú
Dominio, alojamiento y cuentas a tu nombre, y el código comentado y documentado. Si mañana quieres trabajar con otra persona, te llevas todo.
Un rediseño tiene sentido cuando la web te da vergüenza enseñarla, cuando no se puede tocar sin llamar a alguien, o cuando el negocio ha cambiado y la web se quedó donde estaba. Si lo único que falla es la velocidad, muchas veces sale más barato arreglar eso y ya está — y te lo diré.
Lo que siempre me preguntan sobre esto
¿Pierdo las visitas que ya tengo?
No, si se hace bien. Antes de tocar nada anoto qué páginas están posicionadas y cada una acaba en su equivalente nueva o con una redirección permanente. Lo que sí cambia es que la web nueva carga más rápido, y eso Google lo premia.
¿Puedo aprovechar los textos y las fotos que ya tengo?
Los que sigan siendo verdad, sí. Reviso lo que hay, te digo qué salvo, qué reescribo y qué fotos convendría rehacer. No cobro por reescribir lo que ya funciona.
¿Cuánto tarda un rediseño?
Depende de cuántas páginas tenga la web y de si hay que rescatar contenido. Una web de presentación va en una o dos semanas y una web completa en un mes aproximadamente; el plazo exacto va cerrado por escrito en el presupuesto antes de empezar.
¿Y si solo quiero cambiar el diseño y no el contenido?
Se puede, y es más barato. Pero conviene mirarlo juntos: muchas veces lo que hace que una web no venda no es cómo se ve, sino lo que dice y en qué orden lo dice.
¿Lo vemos?
Cuéntame qué necesitas y te contesto yo con una propuesta clara, normalmente en menos de 24 horas laborables. Sin compromiso.
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