Web para restaurantes
Quien busca dónde comer lo hace con el móvil, de pie y con prisa. Si tu carta es un PDF que hay que ampliar con dos dedos, ya has perdido a la mitad — y a la otra mitad la pierdes si no encuentra el teléfono en tres segundos.
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La carta, en la web y no en un PDF
Una carta en PDF no se lee en el móvil, no la entiende Google y no la puedes cambiar tú un martes por la mañana. En la web se lee de un vistazo, se busca por plato y la cambias cuando cambia el mercado.
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Reservar sin fricción
Un botón que abre la reserva donde el cliente ya está, sin registrarse ni instalar nada. Puede ser tu sistema de siempre o uno hecho a medida: lo que no puede ser es un formulario que nadie contesta.
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Que te encuentren al buscar dónde comer
Datos estructurados de restaurante, horarios, ubicación y platos: es lo que hace que aparezcas en el mapa y en las respuestas de los buscadores, no solo en una lista de enlaces.
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Fotos que dan hambre y pesan poco
La comida entra por los ojos y las fotos son lo más pesado de una web. Se sirven en el formato y el tamaño que toca a cada pantalla, así que se ven bien y cargan en el momento.
Si hoy solo tienes una página de una red social, una web sirve para lo que la red social no hace: aparecer cuando alguien busca «dónde comer» sin saber que existes, y ser tuya el día que la red social cambie las reglas.
Míralo funcionando
Propuesta conceptual: la construí entera para enseñar cómo lo haría, pero no la encargó ningún negocio. Ni la marca ni los datos son de nadie real.
329 KB · 1 fichero JS (6 KB) · CLS 0 · 0 errores de consola
Medido en Chrome a 360 × 740 con emulación móvil y sin caché. El peso es la suma de recursos sin comprimir: en tu conexión pesa menos, no más.
Abrir la maqueta ↗Lo que siempre me preguntan sobre esto
¿Puedo cambiar la carta yo?
Sí. Se monta para que puedas cambiar platos y precios sin llamarme, o si lo prefieres lo llevo yo dentro del mantenimiento. Lo que no vale es una web que dependa de mí para cambiar el precio de un menú.
¿Y si ya tengo un sistema de reservas?
Se integra el que ya usas. No tiene sentido cambiar una herramienta que funciona y a la que tu equipo ya está acostumbrado solo porque la web es nueva.
¿Hace falta que la web esté en varios idiomas?
Si tienes clientela de fuera, ayuda mucho. Cada idioma tiene su dirección propia y se posiciona por separado, que es lo que hace que un turista te encuentre buscando en el suyo.
¿Cuánto tarda?
Una web de restaurante suele encajar en La Chispa o La Llama: una o dos semanas la primera, alrededor de un mes la segunda. Lo que más alarga el plazo son las fotos, así que conviene empezarlas pronto.
¿Lo vemos?
Cuéntame qué necesitas y te contesto yo con una propuesta clara, normalmente en menos de 24 horas laborables. Sin compromiso.
o escríbeme a javier@espurna.studio